Saad al-Saadi, uno de los dirigentes de la agrupación, precisó que esas medidas confirman que Washington considera a la resistencia un obstáculo para sus planes en la nación árabe.
También refleja, continuó, un logro de la aspiración del pueblo iraquí y una anulación de los proyectos estadounidenses-israelíes causantes de la crisis económica, política y de seguridad en el país.
‘Nosotros, hijos de la resistencia y los movimientos nacionales, consideramos esas sanciones fuente de orgullo y dignidad que aumentan la determinación y firmeza en el combate contra la presencia ilegal extranjera’, declaró a la agencia Shafaq.
Las fuerzas militares estadounidenses deben abandonar Iraq en virtud de una resolución aprobada por el parlamento el 5 de enero de 2020.
Esa decisión emergió dos días después de los asesinatos en esta capital del general iraní Qassem Soleimani y del subcomandante de las Unidades de Movilizaciòn Popular de Iraq, Abu Mahdi al-Mohandes, cometidos por la aviación norteamericana.
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