El ministro germano de Estado, Nils Annen, declaró al grupo mediático Funke que sería ingenuo considerar que la ofensiva del movimiento Talibán y la violencia en esa región en crisis no deje ninguna consecuencia migratoria.
Cada vez son más las personas que se ven obligadas a huir de Afganistán, afirmó el funcionario, citado por la televisión capitalina.
La influencia de la mencionada crisis la vamos a sentir en Alemania, aunque difícilmente eso ocurra en las próximas semanas, opinó Annen, cuyo país envió en su momento tropas a Afganistán, tras atacar Estados Unidos a ese país asiático, en octubre de 2001.
El pasado 14 de abril, el presidente estadounidense, Joe Biden, anunció su decisión de poner fin a la operación en la empobrecida nación asiática, luego de 20 años de ocupación y acciones bélicas.
La ofensiva talibana coincide con la salida de las fuerzas norteamericanas que debe concluir completamente en septiembre próximo.
El mencionado movimiento armado tomó esta jornada el control de Ghazni, la capital de la provincia del mismo nombre, a unos 130 kilómetros al suroeste de Kabul.
Un alto funcionario de seguridad afirmó que los insurgentes ocuparon todas las sedes de las agencias gubernamentales de Ghazni, que se encuentra en la carretera entre Kabul y la ciudad de Kandahar, tras fuertes enfrentamientos.
Asimismo, casi 390 mil personas fueron desplazadas por el conflicto en Afganistán desde el comienzo del año, con un enorme aumento desde mayo, declaró un portavoz de la ONU.
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