Desde la primavera boreal última los intereses norteamericanos son objeto de ataques con bombas colocadas a la vera de caminos o vías y lanzamientos de cohetes como reflejo del rechazo a esas fuerzas extranjeras.
Ese sentimiento aumentó en Iraq desde que las tropas norteamericanas asesinaron en esta capital al general iraní Qasem Soleimani y al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular, Abu Mahdi al-Mohandes.
El parlamento nacional aprobó por unanimidad un proyecto de ley que demanda la retirada de las fuerzas extranjeras del país, en especial las estadounidenses.
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