Según la notificación el embajador en Egipto, Markos Tekle, sostuvo un encuentro en El Cairo con el secretario general del organismo panárabe, Ahmed Aboul Gheit, y expuso el descontento etíope con un comunicado que ‘ignora los hechos sobre el terreno’.
La Liga Árabe manifestó de manera pública su preocupación por ‘los acontecimientos más recientes a lo largo de la frontera’ y admitió que seguía de cerca los reportes relativos a enfrentamientos entre fuerzas militares de ambas naciones.
Asimismo, reafirmó el apoyo a Sudán, uno de sus estados miembros, para que tomara medidas legales con el propósito de preservar la soberanía e instó a Jartum y a Addis Abeba a trabajar para disminuir la tensión en la zona.
La proclamación de la Liga desconoce nuestra perspectiva con respecto a la disputa fronteriza, señaló Tekle, quien también reiteró la disposición de las autoridades a resolver cualquier diferencia mediante la negociación, una vez restablecido el escenario anterior al diferendo.
Queremos sentarnos en una mesa de diálogo cuanto antes, porque es prioritario para nosotros alcanzar una solución pacífica, provechosa para la región, que defienda los intereses y relaciones de larga data de los dos países, subrayó el diplomático.
Durante los últimos meses, varias veces Etiopía acusó al ejército sudanés de invadir su territorio y, así, violar principios del derecho internacional, incumplir acuerdos bilaterales y socavar los esfuerzos para finalizar la demarcación de las áreas limítrofes.
Recientemente, además, solicitó a los países de África persuadir a ese estado de abandonar la posición de fuerza y resaltó que la tolerancia mostrada hasta ahora no es síntoma de debilidad, sino señal de espíritu pacifista.
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