El jefe de esa agrupación musulmán chiita, Muqtada al-Sadr, anunció que participará en el ejercicio cívico previsto para el 10 de octubre venidero.
‘Participaremos con una determinación y coraje sin precedentes’, apuntó.
Según trascendidos, el primer ministro iraquí, Mustafá al-Kazemi, valoró suspender las elecciones legislativas si el movimiento sadrista las boicoteaba.
En julio pasado, Muqtada al-Sadr dijo que declinaría el ejercicio comicial y no apoyaría a partido alguno.
Al Kazemi asumió la jefatura de gobierno y entre otras promesas declaró que convocaría a elecciones parlamentarias adelantadas.
El concurso por 329 asientos en el Parlamento iraquí debía celebrarse en julio pasado, pero lo aplazaron para octubre.
La facción sadrista con la mayor cantidad de escaños en el hemiciclo y junto a sus aliados, es decisiva en cualquier votación.
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