Un grupo de 130 expertos y unos 600 como personal de apoyo supervisarán el ejercicio comicial, según la jefa de la jefa de la Unami, Jeanine Hennis-Plasschaert.
‘Será uno de los más grandes proyectos de asistencia técnica de la ONU, acotó, cinco veces mayor que el despliegue de la consulta de 2018’.
Los comicios se realizarán un año antes de lo previsto para satisfacer demandas de los manifestantes que derrocaron en noviembre de 2019 al gobierno del ex primer ministro Adil Abdul-Mahdi.
Sin embargo, es bajo el interés con anuncios de no participación de varias facciones que cuestionan la legitimidad del sufragio.
En la percepción de esos grupos, milicias clandestinas amenazan a activistas y candidatos, mientras que sospechan de maniobras de la elite gobernante con la comisión electoral.
Hennis-Plasschaert adelantó que adoptarán medidas adicionales para evitar trampas como confiscar las tarjetas de votación después de su uso y deshabilitarlas durante 72 horas.
También precisó que retiraron las más antiguas para ser destruidas.
Para el ejercicio comicial iraquí se postularon tres mil 249 candidatos que competirán por 329 escaños del Parlamento.
El período de campaña oficial comenzó el 8 de julio, pero hay poco entusiasmo y la población ve con apatía los anuncios.
Cada distrito electoral pondrá en juego de tres a cinco escaños, con una cuota para mujeres.
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