El vicesecretario general del Movimiento de Resistencia islámica libanesa, Naim Qassem, señaló que ese éxito vencerá el proyecto norteamericano-israelí concebido para llevar el caos al llamado país de los cedros.
Qassem recabó cooperación y solidaridad de los países árabes con Líbano que enfrenta la peor crisis económica y financiera de los últimos 30 años.
Según reportes, el tanquero iraní con combustible descargó su contenido en Siria y pronto llegará a esta nación en camiones cisternas.
Otros informes refieren que otros dos buques de la nación de los persas navegan con el mismo objetivo.
La escasez de combustible en Líbano obligó al cierre de empresas y oficinas estatales y amenaza con cortar los servicios de los hospitales y detener el transporte.
Electricité du Liban, la compañía estatal, solo tributa una a dos horas diarias de energía, mientras que la alternativa de los generadores privados también está en crisis por la falta de hidrocarburos.
Los analistas estiman que el plan del secretario general de Hizbulah, Hassan Nasralah, de traer gasolina y diésel desde Irán, constituye un punto de inflexión en la lucha contra medidas opresivas estadounidenses dirigidas a estrangular a la Resistencia islámica.
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