En un comunicado la entidad gubernamental señaló que la inflación subyacente -excluye los precios de alimentos y combustibles- marcó un 0,1 por ciento en el octavo mes del año y hasta el momento acumula un alza del cuatro por ciento.
El costo de la gasolina fue el principal impulsor del índice de precios al con un alza del 2,8 por ciento en agosto, el tercer incremento mensual.
El precio de ese combustible subió un 42,7 por ciento en el último año, acota el texto.
Por su parte, la inflación anual registrada en junio y julio se mantuvo en el 5,4 por ciento, la más alta registrada en Estados Unidos en 13 años, subraya el documento.
Según el Departamento del Trabajo el repunte de precios se debe al gasto de los consumidores y las inyecciones de billones de dólares por parte del Gobierno para paliar la crisis de la pandemia de la Covid-19.
Sin embargo, pese al ligero retroceso de la inflación en agosto, una encuesta de la Reserva Federal (FED) de Nueva York mostró que entre los consumidores aumentaron las expectativas de un incremento de los precios a su mayor nivel desde 2013.
Dicho sondeo señaló que los compradores estadounidenses esperan que continuen las subidas del valor de los productos en lo que resta de 2021.
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