Si bien Boluarte no aseguró los cambios, abordo el tópico ante una pregunta sobre el caso del ministro de Trabajo, Íber Maraví, acusado por viejas sospechas policiales y otros temas, de vínculos con el hoy casi extinto grupo armado Sendero Luminoso, .
Consideró probable que Castillo releve a Maraví, quien puso su cargo a disposición del mandatario el 30 de agosto, ante un pedido de dimisión planteado por el primer ministro, Guido Bellido, cuyo retiro también exigen la oposición y la prensa afín, invocando motivos similares.
Boluarte, también ministra de Inclusión Social, pidió dar tiempo al presidente, al menos hasta que retorne de su permanencia en el exterior, desde el viernes próximo hasta el 22 de septiembre.
Reiteró el argumento de Maraví y el partido gobernante, Perú Libre, de que el actual ministro jamás fue detenido, investigado ni sentenciado por el delito de terrorismo, y debe respetarse su derecho a la presunción de inocencia; aunque sostuvo que las acusaciones plantean un problema ético que justificaría su retiro-
Castillo dejó en suspenso la renuncia de Maraví, exigida por bancadas congresales de extrema derecha como condición para votar por la ratificación parlamentaria del Gabinete Ministerial, pese a lo cual este fue confirmado.
Ratificó su confianza en los ministros, señalando que antes de cualquier decisión debe ver el desempeño de cada uno, pues asumieron hace menos de siete semanas.
‘El presidente Pedro Castillo tomará las motivaciones suficientes para poder separar en el momento que corresponda, conforme a lo que piense, a Maraví o al señor Guido Bellido’, dijo Boluarte.
El titular de Trabajo tiene pendiente una interpelación por las acusaciones en su contra que podría culminar con su censura, obligándolo a renunciar, y el primer ministro tiene la potestad de hacer cuestión de confianza en el Gabinete. La negaciòn de esta dos veces, habilita al mandatario a disolver el Congreso.
Los defensores de Castillo denuncian que la oposición congresal invade la potestad presidencial de nombrar a los ministros y pretende imponerle a elementos ligados a partidos tradicionales y grupos de poder.
‘Démosle tiempo al presidente para que pueda tomar las decisiones que correspondan; en el corto o mediano plazo lo va a hacer’, dijo Boluarte.
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