En su discurso en la 27 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), el mandatario se disculpó por la retirada estadounidense del Acuerdo Climático de París, ocurrida bajo la presidencia de Donald Trump (2017-2021).
También anunció nuevas reglas de su administración destinadas a combatir las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero muy contaminante, y alabó la Ley de la Reducción de la Inflación de su país, que incluye 370 mil millones de dólares de incentivos en energía limpia.
No obstante, su compromiso suscita escepticismo ante la posibilidad de que el Gobierno estadounidense pierda próximamente el respaldo de una o de las dos Cámaras del Congreso, con lo cual podrían afectarse las medidas que Biden dijo querer introducir.
En este punto, justo la víspera, la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, señaló que los partidos Demócrata y Republicano deberán asociarse para tomar medidas en la lucha contra el cambio climático ante la falta de consenso.
Por otro lado, algunos analistas advierten que más allá de contribuir al descenso de las temperaturas, la Ley de la Reducción de la Inflación tiene por objetivo fundamental satisfacer las necesidades internas, además de incluir disposiciones proteccionistas en el mercado norteño que ahora inspiran el descontento de los aliados europeos.
Incluso con las nuevas promesas, alertan medios especializados, Estados Unidos todavía no hace lo suficiente dado el tamaño de su economía y el hecho de que ha contribuido más al cambio climático si se le compara con cualquier otra nación.
Durante esta cumbre varios dignatarios de países en vías de desarrollo manifestaron esperar más financiamiento de Washington para ayudar a sus naciones a prevenir y adaptarse al cambio climático.
Otro plan estadounidense visto con desconfianza fue el expuesto por el enviado climático de Biden, John Kerry.
La alternativa generó críticas, pues las recaudaciones se harán a costa del dinero generado por la venta de créditos de carbono, que permiten a las empresas pagar a otras para que reduzcan sus emisiones de contaminantes, en lugar de limitar las propias.
Asimismo, en un encuentro con la prensa previo a la COP27, el secretario general de la ONU, António Guterres, precisó cómo el trabajo que resta en esta materia es gigantesco, mientras los compromisos colectivos de los gobiernos del Grupo de los 20 (entre los que aparece Estados Unidos) llegan demasiado tarde y son pocos.
El evento, donde se aboga por cuidar la salud medioambiental del planeta en medio del incremento de severos fenómenos meteorológicos, concluirá el día 18.
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