Tras instituir el llamado «Día de Takeshima» (22 de febrero), Japón celebra anualmente un acto conmemorativo basado en la usurpación de territorio ajeno. Esto constituye un grave desafío a la historia, y una violación flagrante de los derechos territoriales y la soberanía de la nación coreana, señala un comunicado oficial.
De acuerdo con la nota, las acciones de Tokio para apoderarse de Tok se concretan en la enseñanza de la historia tergiversada a las nuevas generaciones, además de la inclusión de ese y otros territorios insulares en los planos oficiales japoneses de defensa.
El objetivo de la escalada de acciones planificadas para usurpar el islote Tok, reside en inyectar persistentemente en su población japonesa el embuste de que es «una tierra perdida», y confundir a la opinión pública internacional bajo el rótulo de «litigio territorial» para lograr a toda costa su ambición expansionista, advierte el comunicado.
Los libros de historia y mapas coreanos como «Historia de Coryo» y «Libro de Geografía de la Crónica del Rey Sejong» comprueban que Tok es territorio inseparable de Corea, heredada generación tras generación por la nación coreana en su larga historia de cinco milenios, agrega declaración.
La nota resalta igualmente que incluso una guía de navegación japonesa confirma la posición legal del islote, al registrar la decisión del gobierno de Edo -adoptada en enero de 1696- que reconoce oficialmente el derecho de posesión de Corea sobre la isla Ullung y el islote Tok.
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