El Ministerio de Relaciones Exteriores enfatizó en que las autoridades de Kuala Lumpur sucumbieron a las presiones de Washington y le entregaron a un ciudadano inocente, bajo el pretexto de lavado de dinero y tramitación de documentos falsos para respaldar la transportación de bienes al país natal.
Según precisó, Mun Chol Myong durante años realizó actividades comerciales legítimas en Singapur.
La Cancillería de la RPDC calificó los cargos imputados de un ‘complot absurdo y fabricado’, denunció que así el gobierno malasio negoció la adquisición gratuita de armas estadounidenses y advirtió a la Casa Blanca sobre las consecuencias serias de la acción.
‘Advertimos de antemano a Estados Unidos –el manipulador y principal culpable de este incidente- que también se le hará pagar un precio’, agregó ese despacho en un comunicado, divulgado por la prensa local.
Mun vivió con su familia en Malasia y otras naciones de la zona por más de una década y fue arrestado en diciembre de 2019 ante las acusaciones norteamericanas.
El pasado día 3 la alta corte de la nación surasiática le denegó la apelación contra su extradición a Estados Unidos para responder por los cargos imputados y el miércoles aprobaron su entrega.
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