Pyongyang advirtió que responderá de manera dura cualquier hecho violento contra RPDC, la Asociación General de Coreanos Residentes en Japón y sus ciudadanos, informó la agencia de noticias ACNC.
Reiteró que acciones de ese tipo representan un desafío y violación a la dignidad y soberanía de RPDC.
Luego del lanzamiento por Corea Democrática a inicios de este mes de un misil según su plan de desarrollo normal de armas, la prensa japonesa inició una campaña en la cual incrementó la tensión militar y las opiniones anti-RPDC, de las cuales ya ha sido víctima la Asociación General de Coreanos Residentes en Japón, de acuerdo con ACNC.
Hasta el momento se reportaron 12 casos de amenaza y violación contra las escuelas y estudiantes coreanos, indicó el medio noticioso.
En el departamento de Gunma escribieron en una estación ferroviaria frases para instigar el asesinato de coreanos a cambio de una remuneración, y en una escuela primaria y secundaria entregaron un documento fundamentalista a nombre de un supuesto jefe de una presunta asociación para exterminar a ciudadanos de la península coreana, puntualizó.
Pyongyang consideró el hecho como otra provocación política por parte de Japón y un acto de corte gansteril sin justificación alguna.
Según ACNC, la intención de Tokio radica en inyectar a su población de hostilidad y temor hacia RPDC y los coreanos para así justificar acciones agresivas y preparar una situación favorable en su intención de convertirse en potencia militar.
RPDC calificó de descaro la actitud de Tokio de considerar como amenaza y provocación la respuesta militar de Corea Democrática ante el aumento de las hostilidades en la península mientras Japón participa de manera activa en maniobras de Estados Unidos y Surcorea como el simulacro de ataque nuclear preventivo, detalló la fuente.
ACNC reveló que por petición del primer ministro Fumio Kishida a Washington regresó a territorio marino de la península coreana el portaaviones nuclear estadounidense, que iba hacia el puerto de Japón para participar en el simulacro de movilidad marítima de clara amenaza contra Corea Democrática.
Argumentó que el 6 de octubre pasado, Kishida exigió al presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, en conversación telefónica, el refuerzo militar anti-RPDC de los tres aliados y que Tokio ofreció territorio japonés como base de salida de los medios involucrados en el entrenamiento aéreo de gran envergadura, Vigilant Storm, subrayó.
RPDC denunció, además, que Japón no oculta su intento de arrebatar el islote Tok y agredir a la Península Coreana.
También conminó a las autoridades de Tokio a reconocer de manera sincera sus crímenes del pasado, pedir disculpas e indemnizar al pueblo coreano.
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