Con esa cifra el país, tercero con más contagiados en la región, acumula ahora un millón 61 mil 476, la mayoría de abril a la fecha.
El Ministerio de Salud también reportó 143 muertes, bastante menos que el récord de 207 marcado la víspera, con lo que el acumulado ascendió a ocho mil 551.
Las autoridades sanitarias consideran que la tercera oleada de la enfermedad aún no llegó a su pico y que las próximas dos semanas pueden ser decisivas para contenerla.
Expresaron además su preocupación por la eventual entrada de la cepa Lambda o C.37, supuestamente más peligrosa que la Delta y que con orígenes en Perú ya está presente en una treintena de países.
Empero, la Organización Mundial de la Salud declaró que hasta ahora ‘no hay pruebas de que esta variante provoque una enfermedad más grave o haga que las vacunas utilizadas actualmente sean menos eficaces’.
Según el director general de Salud, Noor Hisham Abdullah, la pandemia podría alcanzar su punto máximo a mediados de septiembre, con hasta 24 mil casos por jornada.
Las esperanzas están depositadas en la campaña de vacunación, ejecutada con fármacos de varios países. Hasta hoy en Malasia recibió inyectables más de la mitad de la población, pero las dos terceras partes, una sola dosis.
Pese al empeoramiento de la situación epidemiológica, hace unos días el gobierno levantó la mayoría de las medidas de restricción de movimientos, una decisión fuertemente criticada por la oposición.
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