El Ministerio de Salud notificó en la fecha otros 23 mil 564 contagiados con la pandemia, lo que elevó el acumulado a un millón 513 mil 24 y confirmó al país como el tercero del sudeste asiático en ese capítulo después de Indonesia y Filipinas.
Este viernes el mal causó 233 muertes y aumentó el total a 13 mil 713, también el tercero más alto de la región.
Impulsada por la variante Delta del SARS-CoV-2, la tercera oleada de Covid-19 llevó a Malasia no solo a una compleja situación epidemiológica, sino también a una crisis política, que el pasado lunes provocó la dimisión del primer ministro, Muhyiddin Yassin, acusado por la oposición de un mal manejo de la pandemia.
En la fecha, el rey Abdullah de Pahang designó para el cargo al hasta ahora viceprimer ministro Ismail Sabri Yaakob, aunque este deberá ser ratificado mañana sábado por el Parlamento.
Una de las misiones del jefe de Gobierno será contener la pandemia. Según las autoridades sanitarias el actual rebrote podría alcanzar su pico a mediados de septiembre, con hasta 24 mil casos por jornada.
Las esperanzas están depositadas en la campaña de vacunación, en marcha con fármacos de varios países. Alrededor de la tercera parte de los 32 millones de malasios ya recibió las dos dosis que completan la pauta inmunizante.
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