Todo gira alrededor de nombres propios, el argentino Lionel Messi, el francés Kylian Mbappé y el croata Luka Modric, lujo y élite de la liza que concluye el próximo domingo.
También, otra eme, de un invitado sorpresa a esta fase de la competición, Marruecos, que por primera vez en la historia facilitó el enfrentamiento del bloque norafricano y árabe con la vieja Europa.
Empero, el protagonismo caprichoso de la letra eme se antoja a priori más apasionante en decantar las individualidades y prestaciones de tres jugadores que, de hecho, son a priori candidatos al Balón de Oro de 2023 y, en Qatar 2022, dos de ellos a la Bota de Oro, Mbappé y Messi.
Las casas de apuestas, que seguramente deben haber sufrido en los últimos días con la eliminación de Brasil y Portugal, darían como buenos los pronósticos que sitúan a Argentina favorita ante Croacia este martes, y a Francia frente a Marruecos el miércoles.
Messi es presente y pasado, Mbappé es las dos cosas y futuro luminoso a sus 23 años, en tanto Modric, a sus 37 años, es la muestra de la perseverancia con un gasto físico impresionante como brújula de la incombustible Croacia.
¿Y si sucede el batacazo del asombro en Qatar? Una final Croacia-Marruecos.
Parece improbable, como también lo eran la eliminación de la canarinha de Neymar, de los lusitanos de Cristiano Ronaldo, de Alemania, España o Uruguay.
Para no variar en las Copas FIFA, si bien Qatar se quedó por detrás de Rusia 2018 en términos de calidad, tal vez por las fechas del certamen en medio del comienzo de las temporadas de balompié en los respectivos países, sorpresas y partidos intensos fueron el balance hasta ahora de la lid.
Para el termómetro europeo, parece no haber límites en torno a Croacia. Plantarle cara a la archipoderosa canarinha de Brasil era una posibilidad vaticinada. Hacerlo de un modo casi heroico y dejar en cuartos de final a los sudamericanos, resulta increíble.
Sin embargo, menos predecible era que un equipo como Portugal con la autoestima subida tras golear a Suiza 6-1, cayera sin soluciones de gol ante los Leones del Atlas marroquíes.
A lo mejor tenemos que relegar a un segundo plano el asunto de las emes, soslayar si ello es posible a Messi, Mbappé y Modric, y dar paso a figuras magrebíes como Ziyech, Hakimi, Bono, Boufal, En-Nesyri o Amrabat.
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