La idea de los seleccionados sorpresa siempre gusta en el ámbito futbolero, en el afán por demostrar que, en efecto, es el único deporte en el cual un país con menos recursos y desarrollo puede imponerse a los grandes o los de tradición arraigada.
Sin embargo, salvo contadísimas excepciones, no ha sucedido. De hecho, Uruguay, una pequeña nación sudamericana de tres millones y medio de habitantes, puede considerarse la excepción, con dos títulos universales conquistados en 1930 y 1950.
El resto, ya se sabe, Brasil (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002), Alemania (1954, 1974, 1990, 2014), Italia (1934, 1938, 1982, 2006), Argentina (1978, 1986), Francia (1998, 2018), Inglaterra (1966) y España (2010).
De la cita de Qatar 2022, se habló con entusiasmo de Canadá y Serbia. Los norteños, aunque dejaron sensaciones interesantes, ya fueron eliminados, al caer ante Bélgica (0-1) y Croacia (1-4).
Encuadrados en el grupo F, a los canadienses del jugador del Bayern de Munich Alphonso Davies les queda el consuelo de un partido más, aunque será ante un inspirado conjunto de Marruecos. Los norafricanos, por cierto, entrarían en la lista de eventuales sorpresas del torneo.
Ziyech, Hakimi, Bounou, Mazrahoui y En-Nesyri, entre otros, son algunos de los jugadores marroquíes que juegan en importantes ligas europeas y enseñaron sus cualidades en la liza qatarí.
No así Serbia, que de “gran tapado”, si bien cayó con las botas puestas ante el favorito Brasil, permitió un empate con Camerún que le obliga a ganar a Suiza si no quiere ser eliminado en fase de grupos.
Los serbios de los Mitrovich, Milinkovic-Savic, Kostic, Pavlovic y Vlahovic, después de ir delante 3-1 contra los Leones Indomables, cedieron a una igualada 3-3, con lo cual quedaron con apenas un punto, la necesidad de vencer a los suizos y confiar en el éxito brasileño sobre los cameruneses.
Tampoco Ghana, Túnez, Senegal o Corea del Sur pueden aparecer en la lista de los “tapados”, que a lo visto tras una semana de Copa FIFA, no hay de momento ninguno.
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