- Publicado octubre 15, 2022
- 01:00
Ciudad de Panamá (Prensa Latina) El día del ideólogo liberal seguro de sí mismo hasta la arrogancia ha quedado atrás. Los conservadores han resurgido, después de ciento cincuenta años de humildad autoimpuesta, para proponer como sustituto ideológico el interés particular y despreocupado, enmascarado por misticismos y afirmaciones piadosas [aunque en realidad] tienden a ser presumidos cuando dominan y profundamente coléricos y vengativos cuando se ven denunciados o incluso sólo seriamente amenazados (Immanuel Wallerstein, 1996[1])
















